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¡7 AÑOS DE LUCHA POR LA DIGNIDAD Y LA VIDA!

Aun hoy se siente el olor de la primera primavera, la que vimos florecer en 2005 en aquel Congreso constitutivo en Barranquilla, los emblemáticos 8 y 9 de junio, días del estudiante, donde no existían sino deseos de hacer historia y trazar, desde cada universidad, las rutas por donde caminaría la utopía: y comenzamos a vivirla!

La persecución y la muerte nos arrebataron a Martín en Medellín, generaron un ambiente de muerte y zozobra, lamentablemente instaurado en nuestros imaginarios. Años después sería Jan Farid, inscrito en la memoria siempreviva. Nuestra patria maltrecha y amasada con sangre, nos vuelve a veces escépticos e indiferentes frente a la muerte. Nosotros sin embargo decidimos seguir de pie, les gritamos a los verdugos, decidimos que la libertad es esencialmente un gesto por reivindicar la condición humana y profundizar, hasta las últimas consecuencias el derecho a la rebeldía.

Pasamos entonces de ser utopía, a ser dignidad. Y mientras cabalgaban nuestros sueños desde el agreste sur del país, pasando por el suroccidente colombiano, el Sumapaz y la Sabana, los llanos y el labrar del rio Magdalena, hasta llegar a la costa Caribe, cada universidad iba germinando a nuestro paso la flor de la insumisión y la ruptura. Consignamos junto a Allende que “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”.

Decidimos entonces ser agentes del grito, tener por principio el no callar, y el no ceder ante la injusticia. Nos inscribimos en la generación que se atrevió a romper con la desidia para darle una batalla al despojo y la servidumbre.

La represión siguió y nos metió presos sin poder probar nada: porque aunque en Colombia la lucha por la dignidad es un delito político, la juventud y su ímpetu rehúyen cualquier formalismo y se inscriben dentro del único lugar inexpugnable, incluso para ellos quienes todo lo purgan: nuestra determinación de hierro. Hoy, pese a que Jorge Eliecer, Omar, Carlos y tantos otros continúan presos, los llevamos en cada vuelo de nuestra creatividad, y sabemos que ellos van allí, porque hemos aprendido a trastornar el orden y quitarnos los grilletes, así se nos haga un nudo en la garganta.

Hoy llevamos muchos recuerdos, mucha vida, mucha historia detrás. Tenemos el mismo furor de cuando empezamos a construir federación en un proceso de aprendizaje donde nos formamos en las cátedras de la utopía, la dignidad, la esperanza y la lucha por la vida. Les hemos arrancado el aprendizaje a tantos y tan diversos verdugos que han buscado hacer de la represión una forma natural de existir. Pero no se existe plenamente en un país de muerte, si no se resiste. Y en ese marco insistimos peleando y cabalgando junto a las palabras de Jaime Pardo Leal “De que vale la vida si cuando se tiene parece muerta. La vida es para vivirla, para sentirla, para vibrarla. Eso justifica nuestro paso por la Tierra.”

Llevamos 7 años de lucha por la dignidad y la vida en cada universidad. Forjando a cada paso la organización y la huelga. Peleando por una nueva universidad para un nuevo país, aquella universidad que nace en un estudiantado que siente las líneas de José María Vargas Vila “Nos resistimos a ser parte de una generación a la que le toco vivir mientras la libertad moría”.

La consigna por la segunda y definitiva independencia es labrada en cada grupo, colectivo, y parche federado en cada rincón del país y en cada esquina, donde, así esté prohibido conspirar y soñar, es posible y deseable –como siempre debe serlo-, desobedecer. No hay desobediencia que emane de la indignación, que no tenga toda la potencialidad de converger en el más bello de los estallidos conscientes de la rebeldía. Aquel que hace tambalear gobiernos y llenarlos de temor y estigmatización contra el futuro que se refleja en una juventud para la vida. Hemos sido hogar de la esperanza, y somos también parte de la posibilidad, cada vez más real, de llevar la imaginación al poder.

Cumplimos 7 años en el marco del Encuentro Nacional Programático de una de las apuestas más significativas de la historia del movimiento estudiantil: La construcción unitaria de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil y sus horizontes. Eso nos llena de orgullo por ser participes de la manifestación de la consigna unitaria que enarbolamos desde siempre.

Seguiremos insistiendo y resistiendo, sabiéndonos Quijotes que sienten bajo sus talones el costillar de Rocinante, y avanzan cabalgando sin medir nunca el tamaño de los molinos de viento.
Los retos que hoy nos deparan son muchos. Las dificultades aún mayores. Pero el ímpetu y la determinación para afrontarlos, desbordan por completo cualquier posibilidad de detenernos.
La nueva educación para un nuevo país no tiene reversa.

Éstos 7 años nos han enseñado que podemos hacer de la esperanza el diseño de nuestra historia.

FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
FEU COLOMBIA
POR UNA EDUCACIÓN PARA LA SEGUNDA Y DEFINITIVA INDEPENDENCIA!
CONSTRUYENDO CAMINOS DE UNIDAD!
7 AÑOS

“LA LUCHA ES POR DOS SEÑORAS DEL SERVICIO GENERAL Y OTRO VIGILANTE MÁS”: CRISTIAN OROZCO

Curiosamente, en un momento en el cual el Ministerio de Educación Nacional (MEN), ha insistido en que la educación es gratuita, en la Institución Educativa Ciudad de Ibagué sucede todo lo contrario. Al parecer el presupuesto destinado por el Estado, no financia el aseo del establecimiento educativo y su vigilancia. Por lo tanto, la comunidad educativa es la que tiene que responsabilizarse de tales labores, bien sea aportando de su propio bolsillo para financiar a unos celadores y unas aseadoras, o asumiendo esas funciones y, con ello, desplazando sus tareas académicas.

El pasado Lunes 7 de Mayo, los estudiantes de la Institución Educativa Ciudad de Ibagué, protagonizaron un bloqueo de una de las vías principales de la ciudad. Debido a que su establecimiento está ubicado en Boquerón sobre la vía principal, los jóvenes se la tomaron.

Las causas de este acontecimiento, según las redes sociales, son difusas y poco claras, por cuanto insistieron en el desenlace de la protesta. Sin embargo, Cristian Orozco, personero de los estudiantes, puso al descubierto las razones de fondo por la cuales bloquearon la vía.

Según Orozco, la institución educativa tiene un problema desde 2006: el secretario o la secretaria de educación de ese periodo de gobierno no la dotó de aseadoras y vigilantes, y los responsables posteriores de esa cartera tampoco le han resulto el inconveniente.

Ante esto, y a casi 6 años sin este personal, el problema se ha agudizado, por cuanto algunos integrantes de la comunidad educativa son quienes han asumido estas labores. Por ejemplo, “los (…) estudiantes están lavando baños, los coordinadores están en portería”, afirma el personero Orozco.

LA RESPUESTA DE LA SECRETARIA

Tras el bloqueo de la vía, la Secretaría de Educación Municipal –según el joven Orozco– designó a un vigilante, pero dejó pendiente lo del otro celador y no resolvió lo relativo al personal de aseo. Por lo tanto, afirma el estudiante, “la lucha es por dos señoras del servicio general y otro vigilante más”.

LOS OTROS COSTOS DEL ACUEDUCTO COMPLEMENTARIO

Con el fin de garantizarle a los habitantes de Ibagué un suministro permanente de agua potable, las administraciones municipales y el IBAL diseñaron una solución aparentemente viable: la construcción de un acueducto complementario que capte aguas del río Cocora y abastezca, en momentos de crisis, a una parte de la ciudad.

Sin embargo, y a más de 5 años del inicio de las obras, la construcción de dicho acueducto se encuentra empantanada. En su momento, la Red de Veedurías del Tolima puso al descubierto que la zona en donde se está adelantando el proyecto no es estable, se caracteriza por dos fallas geológicas. También, la Contraloría Municipal reveló que los desarenadores no funcionan según lo establecido por Reglamento técnico de Agua y Saneamiento, RAS 2000, y que la planta de tratamiento, ubicada en Boquerón, no corresponde a las especificaciones técnicas necesarias.

Pese a este despilfarro de materiales y dinero, el alcalde actual ha insistido en sacar adelante el acueducto complementario de Ibagué. Luis H. Rodríguez en su programa de gobierno lo sugiere: “El acueducto, que será terminado a largo plazo de acuerdo a las fuentes de financiación del mismo y cuya construcción es recomendada en el documento Conpes 3570, podrá aportar cerca de 600 litros por segundo al sistema principal de la ciudad, que serán un sistema de reserva que ayudará en momentos de crisis”.

Con base en esta insistencia, los habitantes del cañón del río Cocora, el pasado 14 de Abril en reunión de la comunidad de Laureles, expresaron que la empresa responsable de ejecutar el proyecto ha iniciado interlocuciones con los líderes de la zona, con el fin de allanar el camino para su pronta finalización.

Siguiendo con lo manifestado por los pobladores, el inconveniente no es la construcción del acueducto, ya que Ibagué lo necesita; el problema tiene que ver con los impactos que generará dicho proyecto para quienes viven en las cercanías del río, puesto que alterará los procesos productivos en la región, trastornará los hábitos de los pobladores y generará contradicciones en sus prácticas de vida.

LOS IMPACTOS

En términos concretos, la finalización del acueducto complementario de Ibagué y su funcionamiento implicará unos trabajos de construcción, la desviación de una parte de las aguas del río y la implementación de un conjunto de medidas conducentes a proteger la calidad el recurso hídrico.

Frente a los trabajos de construcción, los cuales son indispensables, los pobladores advierten algunos impactos derivados: el deterioro de las viviendas aledañas a la carretera principal por el paso constante de maquinaria pesada y aumento de contaminación auditiva (exceso de ruidos).

En cuanto a la desviación de una parte del cauce del río, los habitantes deducen que afectará, en alguna medida, a quienes habitan desde la bocatoma hasta Coello. La reducción de su caudal impactará el riego de las huertas y los cultivos, y limitará el acceso a dicho recurso por parte de las familias que demandarán del agua.

Finalmente, las medidas conducentes a proteger la calidad del recurso hídrico, redundarán en un conjunto de restricciones que alterarán las prácticas productivas y los hábitos de vida de aquellos quienes viven cerca al río Cocora. Por ejemplo, será imposible que los campesinos tengan gallinas, vacas, caballos o cerdos, porque su materia fecal, si cae al río, contaminará el agua. Igualmente, las viviendas o fincas que no posean una red de alcantarillado capaz de captar las aguas residuales, ocasionarán un impacto negativo sobre las aguas del río, ya que las impurificarán.

LAS PROPUESTA DE LOS HABITANTES

Ante estos posibles impactos, los pobladores de corregimiento Nº 3 consideraron oportuno, en aras de garantizar la finalización pronta y funcionamiento del acueducto complementario de Ibagué, exigirle unos mínimos a la administración municipal y a la empresa responsable de terminar el proyecto.

Entre estos mínimos se destacan la adecuación, pavimentación y mantenimiento permanente de la carretera, desde el momento en que se reanuden las obras de construcción hasta el último día en que funcione el acueducto. Asimismo, dentro de tales mínimos, figura la reparación de las viviendas afectadas por el transito de maquinaria pesada o algún daño derivado.

Con relación a la desviación del cauce del río, es necesario que los habitantes tengan acceso, sin costos alguno, al agua. Por lo tanto, es indispensable ubicar, entre la administración municipal y las comunidades, otras fuentes hídricas que permitan solventar el posible desabastecimiento que puedan sufrir.

Por ultimo, y con el ánimo de garantizar un agua de calidad, es fundamental que la alcaldía y/o la empresa encargada construyan, reconstruyan o mejoren las instalaciones sanitarias y desagües de cada vivienda; las doten de posos sépticos; y provean de biodigestores a las comunidades. Todo esto acompañado de una asistencia permanente, sin costo alguno, por parte de la administración municipal.

LEOPOLDO MUNERA: “EL GOBIERNO SE VIENE MOVIENDO”

En el marco de el foro “En qué va la reforma de la Ley 30” auspiciado por la Asociación de Profesores de la Universidad del Tolima, el docente Leopoldo Múnera compartió algunos apuntes sobre cómo se vienen moviendo las organizaciones e instituciones involucradas en dicha reforma; concretamente, se refirió al papel de la MANE, lo adelantado desde algunas universidades y los movimientos del gobierno a través del Ministerio de Educacion Nacional (MEN).

Frente a este último punto, Múnera analizó cómo los rectores recién nombrados, son fichas del MEN y cómo pueden constituirse en un obstáculo que imposibiliten el avance de la discusión y la elaboración de propuestas desde las comunidades universitarias.


LA MARCHA PATRIÓTICA Y LOS MASS MEDIA

El lanzamiento de la Marcha Patriótica como un movimiento político, indudablemente estremeció a los defensores del orden establecido. Ellos, sin titubeo alguno, plantearon que la nueva iniciativa política era un resorte de la FARC y que, por tanto, todos aquellos quienes se reunieron en Bogotá el pasado 21, 22 y 23 eran insurgentes, respondían a su ideología o eran unos simples borregos arriados por las guerrilla.

Con el fin de posicionar esta idea, los voceros del orden establecido, los grandes medios de comunicación, la corearon repetidamente. Desde el 16 hasta el 23 de Abril, los diarios más notables del país intentaron manipular la opinión pública a favor de quienes detentan el poder y quieren impedir que los actores sociales victimas del neoliberalismo y las políticas de las clases dominantes del país, expresen su inconformidad y pretendan unas transformaciones políticas, económicas y sociales a su favor.

El Espectador, por ejemplo, inició el bombardeo mediático con una nota titulada “Ejército insiste en que Farc quieren fundar partido político”, la cual afirma que “Como parte de un reajuste del plan estratégico de las Farc, los integrantes del secretariado de esa guerrilla estarían construyendo un partido político a partir de la infiltración de sus ideologías en las protestas sociales, según asegura un informe de inteligencia del Ejército”[1].

Al día siguiente, El Tiempo publica una entrevista a David Flórez, integrante de la comisión política nacional de la Marcha Patriótica, la cual es muy insistente sobre la posible relación que guarda la Marcha con las Farc. Curiosamente, la mayoría de las preguntas, apuntaban a desentrañar algún dato que permitiera corroborar la versión oficial, acompañado de un cierre que ubica a la Marcha Patriótica como parte de la estrategia trazada por la guerrilla: “En el PC del 'Mono Jojoy' aparecen instrucciones para "institucionalizar" Marcha Patriótica. Uno de los correos es del 16 de septiembre del 2010, escrito por 'Juan' para 'Alejo'. Inteligencia dice que se trata de una carta entre 'Iván Márquez' y 'Alfonso Cano'. Hablan de crear un Consejo Patriótico Nacional, una de las bases del Movimiento Marcha Patriótica”[2].

Dos días después, un día antes de la reunión de conformación del Consejo Patriótico Nacional, El Tiempo repunta: “General Navas dice tener pruebas de infiltración en Marcha Patriótica”. En tal texto, el mando del ejercito dice que “Reconocemos el derecho a la protesta, pero hemos recogidos pruebas que nos han dado los computadores incautados en varias operaciones sobre la infiltración de las Farc en ese movimiento. Por eso, las organizaciones tienen que tener mucho cuidado porque posiblemente van a ser engañadas[3]. En suma, el periódico insiste en reproducir la versión oficial: la Marcha Patriótica es un resorte de la guerrilla.

Finalmente, y ante la el fracaso de la versión oficial, los medios del país reorientan la información sugiriendo un posible financiamiento de las Farc hacia la movilización desarrollada el pasado 23 de Abril. En las horas de la mañana, El Espectador publicó una nota titulada “Piedad Córdoba niega que 'Marcha Patriótica' esté financiada por las Farc”, con el animo de posicionar, ante la opinión publica nacional, esa idea: “La exsenadora liberal Piedad Córdoba reaccionó exigiendo respeto luego de que los periodistas Yamid Amat y María Isabel Rueda le preguntaran, en el marco del programa 'El gran reportaje', de CM&, si la marcha estuvo financiada por las Farc”.

Aunque otras notas de prensa también reprodujeron y reproducen las versiones gubernamentales, la realidad demostró todo lo contrario: quienes tomaron parte en la actividad del 21, 22 y 23 eran personas victimas del neoliberalismo y de los intereses de unos, eran personas anhelantes de un país radicalmente diferente donde ellos tengan cabida y puedan vivir bien, eran personas dispuestos a elevar una voz de insatisfacción capaz de retumbar los oídos del gobierno y la sociedad.

Por lo pronto, quedó totalmente corroborado que hay un grupo de la sociedad colombiana renuente a que las organizaciones sociales se articulen y pretendan unas transformaciones políticas, economías y sociales para su beneficio. Grupo que expresó sus opiniones a través de los medios masivos de comunicación, los cuales, de forma irrestricta, sirvieron de caja de resonancia a sus intereses.


[1] El Espectador. Ejército insiste en que Farc quieren fundar partido político [en línea]. http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-339131-ejercito-insiste-farc-quieren-fundar-partido-politico [citado en 26 de Abril de 2012]
[2] El Tiempo. Líder de Marcha Patriótica dice que quieren desligitimar el movimiento [en línea]. http://www.eltiempo.com/politica/lider-de-marcha-patriotica-dice-que-quieren-desligitimar-al-movimiento_11602588-4 [citado en 26 de Abril de 2012]

LLAMAMIENTO A LAS COMUNIDADES INDÍGENAS DEL TOLIMA

A más de 500 años de la llegada de los españoles, la usurpación de nuestros territorios sigue totalmente intacta. Aunque ya no es la mano española, sino un conjunto de empresas extranjeras, la historia se repite. Con la complicidad de los gobiernos de turno que han dirigido al país, entre el cual se destaca el de Juan Manuel Santos, estas empresas han emprendido una reconquista con el fin de continuar extrayendo nuestros recursos naturales y explotarlos a su favor, sin dejar un beneficio real y verdadero para nuestras comunidades.

La situación en el Tolima, en este marco, es una muestra fehaciente. Desde las exploraciones y explotaciones mineras que pretenden realizar algunas empresas asociadas con la multinacional Anglogold, pasando por la construcción de varias hidroeléctricas sobre diferentes ríos del departamento, las cuales serán controladas por las empresas extranjeras, hasta el proyecto del triángulo del Tolima, que proyecta la usurpación de los territorios ancestrales, expresan la intensión de unos pocos por despojarnos de nuestras enormes riquezas.

Sin embargo, la pretensión de unos pocos no se agota en la simple sustracción de los patrimonios de nuestras comunidades. De la mano de esto, la idea de los capitales extranjeros y del gobierno colombiano, es mantener al pueblo indígena y a la mayoría del pueblo en la pobreza absoluta, sin condiciones laborales dignas y sin acceso a los derechos fundamentales. Todo esto apelando a la represión como garantía de control, dominio y favorecimiento de los intereses de unos cuantos.

Pese a todo lo anterior, las comunidades indígenas pijao y el pueblo tolimense no han sido totalmente indolentes a esta problemática. Desde hace más de una década, varias voces se han levantado para denunciar la sed de riqueza de unas pocas multinacionales y han emprendido la tarea de pensar y luchar por un nuevo gobierno que dirija el Estado en beneficio de la mayoría. Todos estos esfuerzos configuran, en la actualidad, una gran marcha por una segunda y definitiva independencia.

En este marco, y atendiendo la necesidad de posicionar un nuevo gobierno realmente comprometido con el bienestar del pueblo, llamamos al conjunto de las comunidades indígenas del Tolima y a sus organizaciones (CRIT, FICAT y ARIT), con el ánimo de articularnos en torno al proceso de la Marcha Patriótica, ya que se perfila como un gran movimiento de movimientos para alcanzar un nuevo poder que destierre a las empresas extranjeras y nos permita la mayor suma de felicidad. Concretamente, los invitamos a participar en la constitución del Consejo Patriótico Nacional de la Marcha y al lanzamiento del proceso como movimiento político, el próximo 21, 22 y 23 de abril del presente año en la ciudad de Bogotá.

ASOCIACIÓN DE CABILDOS INDÍGENAS DEL TOLIMA, ACIT
Natagaima-Tolima, 3 de abril de 2012

COMUNIDADES INDÍGENAS AGRUPADAS EN LA ACIT, SIGUEN LA RUTA DE LA DEFINITIVA INDEPENDENCIA

Después de una participación masiva en la Marcha Patriótica y el Cabildo Abierto por la Independencia realizado el pasado 19, 20 y 21 de Julio de 2010 en la ciudad de Bogotá, la asamblea de gobernadores de la Asociación de Cabildos Indígenas del Tolima (ACIT) insiste en aportar y nutrir la iniciativa política expresada de la Marcha Patriótica.

En una jornada de trabajo de dos días desarrollada durante el 2 y 3 de Abril, los principales dirigentes de las comunidades indígenas del Sur del Tolima reunidos en la ACIT, junto con sus directivos, reflexionaron y discutieron en torno a las perspectivas y alcances de la Marcha Patriótica.

Según la postura de los gobernadores presentes en la reunión, la Marcha Patriótica, en tanto movimiento político el cual pretende constituirse en una opción de poder que oriente el Estado colombiano en beneficio de los menos favorecidos, debe acumular el mayor numero de fuerzas posibles, con el fin de ser una corriente multitudinaria de los colombianos, que le dispute el poder a quienes actualmente lo tienen. En este sentido, no basta la mera sumatoria de varias organizaciones sociales, sino el ejercicio conciente de miles de personas que garanticen, a través de los medios menos cruentos para el pueblo mismo, el logro de un nuevo poder que reivindique la soberanía, un verdadero Estado democrático y la paz.

Asimismo, y desde su punto de vista, los representantes indígenas consideraron oportuno que la plataforma política de la Marcha patriótica incorpore sus luchas. A parte de contener la reivindicación necesaria de sus derechos fundamentales, las comunidades indígenas destacaron la importancia de defender y luchar por sus territorios, ya que en la actualidad la voracidad de los capitales transnacionales, favorecidos por el gobierno de Juan Manuel Santos, los pretende terminar de usurpar. En este marco, adquirió gran valía una idea construida colectivamente: la defensa y la lucha por los territorios ancestrales debe garantizar las condiciones básicas del desarrollo social y económico de las comunidades indígenas, si y solo si el Estado los salvaguarda, protege y asiste.

Finalmente, la asamblea de gobernadores insistió en la necesidad de cualificar política y orgánicamente cada comunidad indígena y la directiva de la ACIT, en tanto su robustecimiento contribuirá al fortalecimiento del proceso de la Marcha Patriótica. Por lo tanto, la dirección de la asociación y sus cabildos emprenderán, no sólo con motivo al evento del próximo 21, 22 y 23, una labor formativa y de agitación que afiance la lucha indígena en el Sur del Tolima y enriquezca la pretensión de la Marcha Patriótica por alcanzar el poder político.

Con relación a su participación en la constitución en el Consejo Patriótico Nacional y el lanzamiento de la Marcha Patriótica como movimiento político, los gobernadores indígenas destacaron sus delegados y comenzaron a trabajar, así como lo hicieron el pasado 19, 20 y 21 de Julio de 2010, por garantizar una delegación de sus comunidades que tome parte en el evento en cuestión.

En este último punto, la asamblea de gobernadores de la ACIT hizo un llamado a las demás comunidades indígenas del Tolima agrupadas en otras organizaciones con el ánimo de invitarlos e incorporarlos en la construcción de una nueva alternativa política:

“(…) atendiendo la necesidad de posicionar un nuevo gobierno realmente comprometido con el bienestar del pueblo, llamamos al conjunto de las comunidades indígenas del Tolima y a sus organizaciones (CRIT, FICAT y ARIT), con el ánimo de articularnos en torno al proceso de la Marcha Patriótica, ya que se perfila como un gran movimiento de movimientos para alcanzar un nuevo poder que destierre a las empresas extranjeras y nos permita la mayor suma de felicidad. Concretamente, los invitamos a participar en la constitución del Consejo Patriótico Nacional de la Marcha y al lanzamiento del proceso como movimiento político, el próximo 21, 22 y 23 de abril del presente año en la ciudad de Bogotá”.

DESDE IBAGUÉ SE MARCHA HACIA LA NUEVA INDEPENDENCIA

El lanzamiento del movimiento político Marcha Patriótica y la constitución de su Consejo Patriótico Nacional presupuestado el próximo 21, 22 y 23 de Abril, ha propiciado variados encuentros y reuniones a lo largo y ancho de la geografía nacional, con el fin de proyectar, entre diferentes organizaciones sociales y políticas, una opción de poder que permita transformar la condiciones indignas del pueblo colombiano.

En este marco, Ibagué no fue la excepción. El pasado 24 de Marzo, cerca de 50 personas integrantes de distintos procesos organizativos de orden gremial y político que actúan en la ciudad y algunos municipios del centro del departamento, se dieron cita para aportar en la construcción de los cimientos de dicha alternativa, a partir del estudio y la reflexión de su pertinencia, carácter, alcances y forma organizativa en el plano nacional.

LA PERTINENCIA DE LA MARCHA

El movimiento social y popular colombiano asiste a un momento singular en su historia reciente. Tras su estancamiento durante la década del 90, producto del ejercicio persistente y sistemático de la violencia por parte de quienes detentan el poder, y la crisis ideológica derivada de la caída de la Unión de Republicas Socialistas Soviéticas (URSS), la lucha social y popular encuentra actualmente un mayor eco.

Una vez más, las victimas de las políticas aplicadas por los gobiernos de Cesar Gaviria, Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, han venido expresado un creciente descontento: los trabajadores, aunque diezmados por las medidas de flexibilización laboral, insisten en la denuncia de las condiciones en las que se encuentran; los campesinos, robustecidos a través de varias organizaciones, resisten a la violencia estatal y paraestatal, persisten en la lucha por la distribución de la tierra concentrada en pocas manos y elevan su voz por la solución política al conflicto armado; los indígenas reclaman mejores condiciones de vida para sus comunidades y el pueblo en general; los estudiantes, apelando a variadas formas de manifestación, enfrentan la privatización y mercantilización de la educación; y, los usuarios del servicio de salud y de los servicios aparentemente públicos, esquivan la muerte y protestan contra sus elevados costos. En definitiva, el oprobio que viven diariamente miles y miles de colombianos, ha justificado variadas formas de descontento, las cuales, de manera sumamente creativa, confortan a quienes detentan el poder.

No obstante, gran parte de estas formas de manifestación siguen dispersas, aisladas y ensimismadas en sus propias reivindicaciones, así una porción haya logrado, durante los últimos años, ciertos niveles de articulación que les permite perfilar sus luchas contra las raíces de los problemas. El punto es que dichos niveles de cohesión todavía no logran reunir el descontento existente y encausarlo hacia una lucha de mayor aliento, que supere la mera reivindicación de un sector social.

Por esta razón, la propuesta que encarna la Marcha Patriótica, siguiendo las consideraciones elaboradas por los participantes en el espacio, se presenta como un punto de encuentro –así como ocurre con el Congreso de los Pueblos, el Polo Democrático Alternativo y la Minga Social e Indígena–, cuyo propósito se asocia con la necesidad de articular las diferentes expresiones de lucha de los sectores sociales del pueblo colombiano y sus organizaciones en aras de otorgarles una perspectiva política, que posibilite solucionar la grave situación de los colombianos y ganar mayores niveles de bienestar.

EL CARÁCTER Y LOS ALCANCES DE LA MARCHA

Según los participantes en el encuentro, y sin perder de vista los planteamientos de la Proclama por la nueva independencia (elaboración concretada el pasado 19, 20 y 21 de Julio de 2010 con motivo a la conmemoración del bicentenario de la lucha por la independencia), la Marcha Patriótica debe tener por propósito esencial pretender el poder político, fundamentalmente con el ánimo de consolidar una segunda y definitiva independencia.

Esta pretensión del poder político obedece a una necesidad primordial. Con el ánimo de transformar las difíciles condiciones en las que vive el pueblo colombiano, es indispensable reorientar y redefinir el papel del Estado. Por lo tanto, la lucha por el poder político, que no es más que la disputa por ganar la dirección del Estado, debe ser la prioridad de la Marcha Patriótica.

Pero no basta con pretender la conducción del Estado. La lucha por el poder político debe favorecer la mayoría de los colombianos, lo cual debe implicar una batalla por romper con las relaciones de dependencia y subyugación impuesta por los Estados Unidos de Norteamérica y otras potencias que pretenden a Colombia y Latinoamérica como su despensa; y, encerrar, también, el logro pleno y verdadero de la democracia y la consecución de mejores condiciones de vida que conduzcan al pueblo a un estado de paz duradero.

Debido a que la Marcha Patriótica surgió por iniciativa de varias organizaciones de campesinos, indígenas, estudiantes, trabajadores y otros actores, el proceso –como lo concluyó la reunión– debe mantener y profundizar su raigambre social y popular; es decir, debe caracterizarse por reposar y nutrirse de las más variadas formas de organización del pueblo explotado y sometido, entendiendo que la lucha por el poder político no es de unos pocos, sino del pueblo mismo.

LA FORMA ORGANIZATIVA

En aras de cohesionar los esfuerzos de las organizaciones identificadas y comprometidas con la Marcha Patriótica, los participantes en el encuentro coincidieron en la necesidad de una forma organizativa nacional nada distante con la propuesta expuesta en el escenario.

La idea es que las organizaciones integrantes de la Marcha Patriótica conformen, a partir de dos delegados, un espacio de decisión y conducción del proceso denominado Consejo Patriótico Nacional, el cual se reunirá cada dos años. Asimismo, del seno de este consejo se conformará un organismo directivo que orientará el desarrollo de sus principales determinaciones durante dos años. Y, con el fin de operativizar algunas tareas, dicho organismo directivo comisionará a un grupo para que las ejecute.

LAS TENSIONES

Si bien el espacio permitió mayores niveles de comprensión y apropiación de los postulados característicos de la Marcha Patriótica, el mismo escenario expresó dos grandes tensiones alrededor del problema de la amplitud.

Primero. La amplitud, entendida como la inclusión no sólo de los sectores sociales y populares interesados en la transformación del Estado colombiano, sino de personalidades democráticas identificadas con el propósito de la Marcha Patriótica, desvirtúa, por un lado, un posible carácter clasista del proceso y, por otro, abre una brecha para que las corrientes democráticas lo socaven y lo orienten en función de sus intereses.

La experiencia histórica, según la discusión presentada en la reunión, da cuenta de esto. Las alianzas efectuadas entre la izquierda y algunos sectores aparentemente democráticos del país, han derivado en desaciertos que no le permiten al pueblo alcanzar el poder para su beneficio, sino han contribuido a que dichos demócratas ganen la conducción del Estado a su favor y el de unos pocos.

Segundo. Con el fin de incluir a los actores más consecuentes del país en el posicionamiento de un nuevo poder que reivindique la soberanía, posibilite una verdadera democracia y garantice la paz, no puede incorporar a quienes le han hecho daño a los luchadores. Por esto, la incorporación de militares patriotas, cuando existe unas fuerzas militares orientadas por una doctrina nociva contra el pueblo, debe cuestionarse y replantearse.

LAS PERSPECTIVAS

Pese a que en el orden del día figuraba la discusión en torno a la naturaleza y trascendencia de la Marcha Patriótica, el cierre del evento estuvo acompañado de dos insistencias: cada organización debe proyectar su participación en el Consejo Patriótico Nacional de la Marcha Patriótica, destacando a dos integrantes de cada proceso organizativo, y debe preparar sus delegaciones para asistir, el próximo 23 de Abril, al evento de lanzamiento de la Marcha y su Consejo Patriótico en la ciudad de Bogotá.