jueves, septiembre 10, 2015
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Exigencias de los estudiantes agolpados en la rectoría de la UT. Foto: AEP.

Ante la necesidad de elegir el nuevo rector de la Universidad del Tolima, su Consejo Superior definió un proceso tendiente a agotar los requisitos que contempla la normatividad para tomar esta decisión: apertura de convocatoria, revisión de las hojas de vida, consulta a los estamentos universitarios, entrevista con los candidatos y sesión única para determinar quién será el futuro rector de la universidad; sin embargo, lo hizo en detrimento de un necesario dialogo con el grueso de los estamentos universitarios, mas cuando la comunidad de la UT necesita claridades sobre las razones de su insolvencia financiera y de todas las anomalías que ha atravesado. En otras palabras, el Consejo Superior obró en contravía de un ejercicio realmente democrático que le permitiera a los estudiantes, profesores, egresados y trabajadores documentarse sobre el curso actual de la universidad e incidir en la construcción de salidas a la grave situación que hoy afronta el Alma Mater.

Justo a esto, vale la pena destacar que el proceso que hoy desarrolla el Consejo Superior no asume la elección del rector como una oportunidad para construir una solución a los problemas crónicos que se han enquistado en la UT. Mientras los candidatos hacen proselitismo e inundan las redes sociales con discursos optimistas, los estamentos universitarios, especialmente los estudiantes, nos hundimos en la zozobra al no saber cuál va a ser el futuro de la universidad. De esta manera, el clima en el que se está efectuando el proceso conducente a la elección del rector por parte del Consejo Superior supone que la UT va por buen camino, que “la crisis no existe” y que la universidad es el vivo reflejo de la autonomía universitaria.

Lastimosamente, nos corresponde elevar –junto a quienes en los últimos días también lo han hecho– una voz de inconformidad. No creemos que la situación de la universidad deba menospreciarse como actualmente está ocurriendo y que la elección del rector (o su reelección) signifique darle una mera palmadita en el hombro a quien lo va a asumir. Por esto, queremos dejar constancia que la mejor determinación que puede tomar el Consejo Superior en este momento es la de reanudar todo el proceso de elección, abrir una nueva convocatoria para que los estamentos postulen sus candidatos y someterlos a una consulta que sea realmente respetada por el Consejo.

Y, como sabemos que no será así, porque el afán del actual rector-candidato lo obliga a que el Consejo Superior decida quién será el rector antes del 25 de octubre, consideramos urgente que los dos candidatos –en primera medida– que hoy se disputan la rectoría de la universidad asuman unos compromisos con quienes estamos protagonizando la presente acción de protesta; por lo cual, exigimos de manera inmediata la presencia del rector-candidato José Herman Muñoz y el candidato Germán Rubio, así como la presencia del representante de los estudiantes ante el Superior, el representante de los profesores y el representante de los egresados, con el fin de concretar un compromiso inicial de cara a la determinación que tomará el Consejo Superior.

Creemos oportuno aclarar los compromisos a los que aspiramos no corresponden a unos intereses de grupo, sino que corresponden a reivindicaciones históricas de los estudiantes que son necesarias materializar.

1. Construir salidas a la crisis financiera de la Universidad del Tolima en común acuerdo con los estamentos universitarios, privilegiando el dialogo permanente a través de asambleas u otros mecanismos de participación y sin acudir a la profundización de las estrategias de autofinanciación como el aumento de los costos de matricula o la venta de servicios a empresas privadas dedicadas a la explotación de la riqueza natural del departamento.

2. Declarar públicamente que la universidad no comprometerá sus funciones misionales: docencia, investigación y extensión, al servicio de las actividades mineras que se pretenden desarrollar en Cajamarca o en cualquier municipio del departamento.

3. Facilitar, junto con los representantes estudiantiles, profesorales y de egresados, la realización de una audiencia pública con todos los integrantes del Consejo Superior a la cual puedan participar los estamentos universitarios y los movimientos sociales del departamento, antes de la sesión definitiva que definirá quién será el rector de la UT.

4. Iniciar un proceso de reforma de los estatutos de la universidad (estatuto general y estatuto estudiantil), en aras de modificar los mecanismos de participación de los estamentos universitarios, así como su incidencia en las decisiones en los Comités Curriculares, los Consejos de Facultad, el Consejo Académico y el Consejo Superior.

5. Elaborar, de la mano de los estamentos universitarios, una hoja de ruta para abordar el problema de la comercialización y consumo de psicotrópicos y psicoactivos en la universidad, sin tener que apelar a medidas que signifiquen tratamientos represivos o policivos que tiendan a quebrantar la autonomía universitaria.

6. Garantizar que no habrá ningún tipo de represalia disciplinar o académica contra quienes hoy están protagonizando la presente acción de protesta.

Esperamos que estos compromisos ayuden a revitalizar el ejercicio democrático en la universidad y le permitan a los estamentos universitarios asumir un papel realmente protagónico en la vida universitaria de la UT.

Universidad del Tolima, 10 de septiembre de 2015

ACTIVISTAS Y ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA

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