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DECLARACIÓN POLÍTICA DEL CONSEJO PATRIÓTICO DEL TOLIMA

En el marco de la conmemoración de la lucha por la independencia y la realización de la Marcha Patriótica y el Cabildo Abierto por la Independencia celebrado durante el 19, 20 y 21 de Julio de 2010, cerca de 350 delegados de diferentes organizaciones sociales del Tolima, nos dimos cita en la capital musical de Colombia con el fin de perfilar en el departamento el movimiento político y social Marcha Patriótica. Por esto, campesinos, indígenas, amas de casa, trabajadores, madres de familia, mujeres, jóvenes y estudiantes de secundaria de los rincones más apartados de la geografía tolimense y abandonando sus labores cotidianas, llevamos a cabo durante el 18 y 19 de Julio, el primer encuentro del Consejo Patriótico Departamental.

Las reflexiones y discusiones desarrolladas alrededor de las condiciones de vida de los sectores sociales y populares victimas de las políticas de los últimos gobiernos y frente al papel inmediato de la Marcha Patriótica en el departamento, le permitieron al conjunto de delegados, es decir al Consejo Patriótico del Tolima, concluir y declarar lo siguiente:

1. Ante la ofensiva de las empresas extranjeras por apropiarse del territorio tolimense y explotar indiscriminadamente sus recursos naturales con el consentimiento del gobierno y el Estado, los presentes en el Consejo Patriótico Departamental consideramos urgente enfrentar este agravio; por esta razón, resistiremos a los proyectos mineros, hidroeléctricos y petroleros que el gobierno nacional ha autorizado; en concreto, evitaremos la entrega de Cajamarca a AngloGold Ashanti, enfrentaremos los 10 proyectos hidroeléctricos sobre los ríos de la cordillera central en el Sur del departamento, y recuperaremos la reserva de Galilea en el Oriente del Tolima donde actualmente se explota petróleo.

2. Asimismo, Marcha Patriótica le pondrá el pecho a quienes quieren extinguir la población indígena del Tolima, puntualmente a esas empresas que quieren desplazar a nuestros indígenas de sus resguardos para favorecer los monocultivos y exploraciones y explotaciones petroleras. Por lo tanto, asumimos una defensa de los territorios ancestrales y sus resguardos.

3. Frente el debilitamiento de la producción agrícola, ya que la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos inundará de productos importados el mercado nacional y departamental desplazando los alimentos cultivados por nuestros campesinos, Marcha Patriótica luchará por una política que, en el marco de la construcción de una reforma agraria, asegure tal producción; es decir, luchará porque el actual gobierno garantice unas condiciones básicas para hacer productiva las parcelas de los campesinos y con el ánimo garantizar la comercialización efectiva de los alimentos que ellos producen.

4. En lo inmediato, y en desarrollo de esto, asumimos la defensa de la producción del café. Su bajo costo de comercialización y su alto costo de producción, merecen una especial atención, en tanto no representa un ingreso decente para los caficultores, por el contrario empeora sus condiciones de vida y la de sus familias. Además, el desentendimiento del Estado en la regulación del costo de compra por parte de las cooperativas, convoca a un accionar conjunto entre quienes cultivan el producto con el fin de reivindicarlo como una fuente de ingreso viable para los campesinos.

5. Ante la presencia exagerada de efectivos del ejercito nacional de Colombia en diferentes regiones del departamento, la cual ha deteriorado el buen vivir de la gentes del común, por cuanto las fuerzas militares los conciben como el enemigo interno o los colaboradores de la insurgencia, los delegados de las organizaciones agrupadas en Marcha Patriótica subrayamos la necesidad de ponerle fin a esta situación; por lo tanto, impulsaremos el pare de la guerra, el desmonte del plan consolidación en el Sur del Tolima, y la solución política a la tensión armada que experimenta el país.

6. Igualmente, rechazamos la presencia norteamericana por medio de asesores militares y agencias de cooperación, y su actuación conjunta con el Estado y las fuerzas militares colombianas, ya que recrudecen el conflicto armado y no resuelven las causas que lo generan.

7. En cuanto al abandono estatal al que está sometido el Tolima, el cual se expresa en vías deterioradas, viviendas y familias sin acceso a energía eléctrica, agua potable y saneamiento básico, escuelas cayéndose poco a poco, una universidad regional que no es financiada notablemente por el gobierno tolimense y unos hospitales convertidos en un negocio, Marcha Patriótica subraya la necesidad de enfrentar la ausencia del Estado encarando las administraciones municipales y departamentales con el fin de resolver los problemas inmediatos de las comunidades, defendiendo y luchando por una salud y una educación publica.

8. Ante la privatización de lo público y el beneficio común, como pretende ocurrir con la empresa prestadora del servicio del agua en Ibagué, los acueductos veredales y comunitarios, desde Marcha Patriótica acompañaremos y nos apropiaremos de esas luchas, por cuanto el acceso al agua no puede convertirse en un negocio que le genere un lucro a unos pocos.

9. Frente al deterioro de las condiciones de vida de las gentes del común, en el cual el gobierno de Juan Manuel Santos tiene notable responsabilidad, en tanto ha sancionado y pretende sancionar un conjunto de medidas que atentan contra el buen vivir como una iniciativa de reforma pensional que cambia los requisitos para el acceso a la pensión, reiteramos un rechazo y lucha, más cuando el legislativo carece de la legitimidad al intentar aprobar una reforma que beneficiaba a unos pocos.

10. Con el fin de responder a los retos que señalamos, consideremos importante acercarnos y acercar al conjunto de organizaciones y personas interesadas en desarrollar estas determinaciones. La idea es robustecer el proceso de la Marcha Patriótica en el Tolima y, a la vez, forjar un gran tejido de insatisfacción y lucha por un nuevo poder. Por esto, convocamos a la Central Unitaria de Trabajadores, regional Tolima, al Sindicato Único de Maestros del Tolima, a los compañeros del Congreso de los Pueblos y la Minga Indígena, al Polo Democrático Alternativo y sus tendencias, y al conjunto de las gentes del común que se ven afectadas por lo que destacamos, a encontrarnos, tejer acciones mancomunadas y allanar el camino hacia un paro nacional por la soberanía, la defensa del territorio, por la tierra y contra el modelo económico imperante.


CONSEJO PATRIÓTICO DEL TOLIMA
MOVIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL MARCHA PATRIÓTICA
Ibagué, 19 de Julio de 2012

SE REALIZÓ EL CONSEJO PATRIÓTICO DEL TOLIMA

El pasado 18 y 19 de julio se dieron cita más de 90 organizaciones del departamento del Tolima con el fin de conformar el Consejo Patriótico Departamental; esto con el fin de seguir con el plan propuesto desde el 21, 22 y 23 de abril en el marco del lanzamiento del Movimiento Político y Social Marcha Patriótica.

Las consignas bajo las cuales trabajamos, fueron la unidad, la paz, el respeto, la justicia y la búsqueda de la segunda y definitiva independencia. Con el desarrollo de una agenda pensada para que desde las diferentes organizaciones campesinas, indígenas, estudiantiles y juveniles se plantearan las necesidades del departamento y las posibles soluciones a través de un plan de trabajo que iniciaría con la conformación del Consejo Patriótico Departamental.

El Consejo Patriótico Departamental es entonces, un escenario de articulación de las diferentes organizaciones políticas y sociales que a través de un trabajo arduo, proponen alternativas diferentes de participación política y de solución al conflicto que enfrenta nuestro país.
De esta manera, cada organización trabajo entorno a 4 aspectos fundamentales: situación departamental, carácter y alcances de Marcha, estructura de la misma y plan de trabajo del Consejo Patriótico Departamental.

Cada uno de estos escenarios permitió la unidad y la discusión política frente al panorama regional y nacional sobre el cual debe Marcha abanderar los procesos; haciendo que cada una de las organizaciones a través de sus representantes consolidaran unas conclusiones y un plan de trabajo que reafirmo las propuestas hechas el 21, 22 y 23 de abril y genero nuevos espacios de discusión y de acción.

En este sentido, se fijo la importancia de impulsar cabildos abiertos en cada uno de los municipios del departamento con el fin de consolidar un trabajo previo a la realización del Cabildo abierto juvenil, el impulso de las Constituyentes por la Paz y la puesta en marcha del Paro Nacional; tareas que si bien se habían estipulado en el lanzamiento de Marcha Patriótica, sirvieron como pretexto para el desarrollo de nuevas tareas que escenifiquen la problemática local.

Finalmente, cada organización asumió una tarea frente al desarrollo de Marcha a nivel departamental y nacional, siendo de vital importancia resaltar que Marcha Patriótica apuesta por la unidad y el trabajo consciente sobre la búsqueda de la segunda y definitiva independencia; consigna bajo la cual los diferentes sectores políticos y sociales trabajan en todas las regiones de nuestro país.

ESPERANZAS: LOS FRUTOS DEL CONSEJO PATRIÓTICO DEL TOLIMA

Tras el lanzamiento multitudinario de la Marcha Patriótica como movimiento político y social el pasado 23 de Abril, las agrupaciones actuantes en el Tolima e identificadas con el proceso de la Marcha desarrollaron, en vísperas de la celebración oficial del grito frustrado de la independencia, el encuentro del Consejo Patriótico Departamental.

Durante dos días, cerca de 350 delegados de cien organizaciones sociales del departamento, se reunieron en la ciudad musical de Colombia con el fin de allanar el camino hacia una segunda y definitiva independencia. Concretamente, integrantes de asociaciones de trabajadores campesinos, Juntas de Acción Comunal, asociaciones de mineros y lecheros, cabildos indígenas, tendencias liberales y de izquierda, agrupaciones de mujeres, colectivos estudiantiles y juveniles, corrientes sindicales y grupos de trabajadores, se dieron cita con el propósito de perfilar política y orgánicamente la Marcha Patriótica en el Tolima.

Con un espíritu constructivo, los delegados aportaron los insumos necesarios para definir el rumbo de la Marcha Patriótica en el departamento, concretando las apuestas centrales que permitirán promover el paro nacional de Octubre y la demás iniciativas trazadas por el Comité Patriótico Nacional (COPAD) el pasado 1 y 2 de Junio.

En este sentido, el Consejo Patriótico subrayó la lucha contra la locomotora minero-energética del gobierno de Juan Manuel Santos, evitando la entrega de Cajamarca a AngloGold Ashanti, enfrentando los 10 proyectos hidroeléctricos sobre los ríos de la cordillera central en el Sur del departamento, recuperando la reserva de Galilea en el Oriente del Tolima donde actualmente se explota petróleo y defendiendo los territorios ancestrales donde ciertas empresas extranjeras pretenden ejecutar proyectos de exploración de minerales explotables.

También, el encuentro proyectó la batalla reivindicativa del campesinado del Tolima. En el marco de la lucha por una verdadera reforma agraria, el Consejo Patriótico se propone enfrentar el TLC firmado con Estados Unidos promoviendo el aseguramiento estatal de la producción de los agricultores; “es decir, luchará porque el actual gobierno garantice unas condiciones básicas para hacer productiva las parcelas de los campesinos y con el ánimo garantizar la comercialización efectiva de los alimentos que ellos producen”, como lo precisa la declaración política del evento.

En este marco, el Consejo Patriótico Departamental convoca a “la defensa de la producción del café. Su bajo costo de comercialización y su alto costo de producción, merecen una especial atención, en tanto no representa un ingreso decente para los caficultores, por el contrario empeora sus condiciones de vida y la de sus familias”.

Sin apartarse de lo anterior, el consejo perfiló el movimiento por la paz. La situación de centenares de campesinos y personas del común de las zonas de influencia del Plan Consolidación Territorial del Estado colombiano, la cual deteriora sus condiciones vida, ya que son señalados y tratados como auxiliadores de la insurgencia y victimas de los enfrentamientos armados, justifican el impulso del “pare de la guerra, el desmonte del plan consolidación en el Sur del Tolima, y la solución política a la tensión armada que experimenta el país”.

Finalmente, el Consejo Patriótico del Tolima se enraizará en las demás luchas sociales, asumirá como suya la lucha por la defensa de la educación, la salud, el acceso a los servicios básicos, el mantenimiento de las vías secundarias y terciarias; enfrentará la privatización de lo público y de beneficio colectivo, como los acueductos comunitarios, así como el ingreso mensual de los pensionados.

SE COCINA LA MOVILIZACIÓN

En diferentes latitudes del departamento del Tolima, las gentes del común cocinan acciones de protesta contra el oprobio impuesto por los gobernantes, sus aliados y sus políticas.

La entrega del territorio por parte del gobierno nacional y el Estado a Anglogold con el fin de extraer el oro de las montañas de Cajamarca, ha desembocado, una vez más, en la reactivación de la movilización social en este municipio tolimense y en el centro del departamento. La pasada movilización del 5 de Junio, fue un abrebocas de lo que viene. Las organizaciones sociales proyectan nuevas acciones de protesta en reivindicación de la soberanía y la defensa del territorio.

Igualmente, la construcción de la hidroeléctrica del río Amoya en Chaparral, la cual ha desconocido la existencia de las cuatro comunidades indígenas del Cañón de las Hermosas y vulnerado sus posibilidades de vida digna, ha convocado al pueblo pijao a la acción mancomunada contra la empresa responsable del proyecto. Próximamente, el pueblo indígena del Tolima y otras organizaciones sociales agrupadas en la Marcha Patriótica encararán a quien ha impuesto esta situación.

Por ultimo, la ausencia de una política estatal frente a la producción y comercialización del café, han incubado un gran malestar entre quienes cultivan el grano en el Sur del Tolima. Según los caficultores, los ingresos derivados de la comercialización del café, no implican ganancias que redunden en el mejoramiento de sus condiciones de vida y las de sus familias. Concretamente, el bajo precio de comercialización y el alto costo de producción, más las inversiones que se pierden por las eventualidades invernales u otras, les genera ingresos insignificantes o, en el peor de los casos, deudas. Por esto, quienes cultivan uno de los productos emblemáticos del país, calientan motores hacia un una gran movilización cafetera.

Todas estas iniciativas, así como otras que se viene perfilando en la capital del departamento emparentadas con los cortes permanentes al servicio de agua, la privatización del IBAL y el costo del impuesto predial, aderezan el panorama del Tolima. Es decir, la movilización social en defensa de la vida, la soberanía, el territorio, por una nueva política agraria y contra la privatización, despuntan como algunas banderas de lucha de las gentes del común.

CAÑÓN DE LA HERMOSAS. TIERRA DE ANCESTROS

Con el fin de satisfacer la demanda de energía eléctrica de otros países, algunas empresas aparentemente nacionales junto con el Estado colombiano, han comenzado a construir proyectos hidroeléctricos en varios ríos del Sur del Tolima, como el que está marchando sobre el Cañón de la Hermosas, municipio de Chaparral.

Desafortunadamente, los indígenas de esta región han sido testigos de las implicaciones de tal proyecto. La contaminación ocasionada por los químicos arrojados al río, la cual ha implicado la desaparición de varias especies de peces, la extensión de las aguas superiores (las que nacen en las cumbres de las montañas) a causa de un túnel que las ha absorbido, la disminución de la fertilidad de ciertas extensiones de tierra, y el deterioro de las viviendas, son tan sólo unas de las afectaciones que vive la población ancestral del Cañón.

El siguiente vídeo, en este sentido, expone algunas de las problemáticas que ocasiona un proyecto de esta envergadura y expresa, a su vez, una denuncia ante el silencio cómplice de quienes encubren tal realidad.


A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES Y PERSONALIDADES TOLIMA

Tras la histórica jornada desarrollada el pasado 21, 22 y 23 de Abril en la ciudad de Bogotá, días en los cuales cerca de 1700 organizaciones sociales conformamos y lanzamos públicamente el movimiento político y social Marcha Patriótica, continuamos la ardua tarea de juntar las rebeldías en el Tolima.

Las apuestas de Juan Manuel Santos en el departamento tolimense y en determinados sectores sociales, tienden a beneficiar a unos pocos y a perjudicar a una amplia mayoría. Por ejemplo, la entrega de importantes porciones del territorio departamental y de sus recursos naturales a las multinacionales para su explotación indiscriminada, y el deterioro de las condiciones de vida del campesinado, los pueblos indígenas, los trabajadores, los jóvenes y de centenares de personas del común derivados de la ejecución de variadas políticas antipopulares, ponen de manifiesto el cariz del actual gobierno.

De forma casi proporcional, las medidas impuestas por Santos han incubado una variedad de sinsabores y malestares. Al respecto, la puesta en marcha de grandes proyectos hidroeléctricos, mineros y de exploración y explotación aurífera a manos de las empresas extranjeras, ha justificado una multiplicidad de inconformidades en diferentes puntos de la región. De igual forma, el desarrollo de los operativos militares en el Sur del departamento que no discriminan entre la población civil y los insurgentes, la concentración de la tierra en unos pocos, la tercerización laboral y el desentendimiento del Estado para con las necesidades básicas de la población, siguen sustentando diferentes descontentos en bastos sectores de los tolimenses.

Aunque los agravios a la soberanía nacional y al buen vivir merecen un accionar mancomunado que permita enfrentarlos, consideramos fundamental que la articulación de las rebeldías, más allá de responder al momento, debe conducir a la configuración de un bloque de los sectores sociales y del pueblo con perspectiva transformadora, como bien lo asumimos:

“En Marcha Patriótica señalamos la necesidad de producir un cambio político en el país que siente las bases para la derrota del actual bloque hegemónico de poder y genere las condiciones para las transformaciones estructurales económicas, políticas, sociales y culturales que demandan las gentes del común y el pueblo colombiano en general”.

En otras palabras, consideramos urgente tejer un entramado de relaciones, al calor de la acción inmediata, insistente en un repunte de la lucha social y política por un nuevo poder que beneficie a quienes nunca ha beneficiado.

En esta perspectiva, ponemos a consideración nuestras elaboraciones programáticas, nuestros espacios e iniciativas inmediatas ante las distintas organizaciones y corrientes sindicales, ante las demás agremiaciones de trabajadores, agricultores, indígenas, pensionados, profesores, desempleados, defensores de Derechos Humanos y jóvenes, y ante las personalidades democráticas del Tolima, con el ánimo de propiciar acercamientos y puntos de encuentro que conduzcan al fortalecimiento del tejido existente y allanen el camino hacia un nuevo momento de lucha.

Por lo pronto, proponemos a las organizaciones sociales y políticas, concretar unos diálogos inmediatos entre la comisión política departamental de la Marcha Patriótica-Tolima y sus directivas u bases en pleno, con el ánimo de avanzar en la consecución del propósito esbozado.

Ibagué, 25 de Mayo de 2012

COMISIÓN POLÍTICA DEPARTAMENTAL
MOVIMIENTO SOCIAL Y POLÍTICO MARCHA PATRIÓTICA

SI SE MARCHITA LA DEMOCRACIA…

Durante los días Viernes 15 y Sábado 16 de Junio, los estudiantes de presencial de la Universidad del Tolima y del Instituto de Educación a Distancia (IDEAD), están convocados a elegir sus representantes ante el Consejo Superior, el Consejo Académico, el Consejo Directivo del IDEAD y los consejos de la mayoría de facultades.

Desafortunadamente, varios candidatos –especialmente de presencial– desistieron de su postulación a dichos organismos, argumentando la ausencia de un verdadero proceso electoral que les permita visibilizar sus propuestas, posicionarlas ante el estudiantado y ganar cierto número de votantes.

Esta situación, a todas luces, no corresponde al espíritu de la universidad, por cuanto no permite un debate mínimo alrededor del papel y la función de los representantes estudiantiles, ni en torno al contenido de su quehacer en los organismos de dirección universitaria; por el contrario, posibilita una simulación de un proceso electoral, mayores tensiones entre los grupos estudiantiles y un despilfarro injustificado de los dineros del Alma Mater.

Unas elecciones en las condiciones como las señaladas simplemente satisfacen los requisitos definidos por la Ley 30 de 1992. La construcción de la comunidad universitaria, principal objeto de los procesos de participación en toda Alma Mater, se desplaza por el afán, la ausencia de elaboraciones políticas, la imposibilidad del debate y la incapacidad de construcción colectiva. Por lo tanto, participar en un proceso como el actual implica cierta complicidad con el deterioro de la naturaleza de la universidad.

En este sentido, el proceso electoral se debe volver a desarrollar en la idea de vivificar la vida universitaria, en concreto debe permitir la disertación y la reflexión sobre el rol de los representantes.

Junto a esto, la reanulación del proceso debe implicar la construcción colectiva de un proyecto de acuerdo que replanteé los parámetros de participación de los estudiantes en la elección de sus representantes, y del conjunto de los estamentos en la definición de las autoridades universitarias, precisamente porque la iniciativa del estudiantado depende de su capacidad para construir utopías y lucharlas.

¡7 AÑOS DE LUCHA POR LA DIGNIDAD Y LA VIDA!

Aun hoy se siente el olor de la primera primavera, la que vimos florecer en 2005 en aquel Congreso constitutivo en Barranquilla, los emblemáticos 8 y 9 de junio, días del estudiante, donde no existían sino deseos de hacer historia y trazar, desde cada universidad, las rutas por donde caminaría la utopía: y comenzamos a vivirla!

La persecución y la muerte nos arrebataron a Martín en Medellín, generaron un ambiente de muerte y zozobra, lamentablemente instaurado en nuestros imaginarios. Años después sería Jan Farid, inscrito en la memoria siempreviva. Nuestra patria maltrecha y amasada con sangre, nos vuelve a veces escépticos e indiferentes frente a la muerte. Nosotros sin embargo decidimos seguir de pie, les gritamos a los verdugos, decidimos que la libertad es esencialmente un gesto por reivindicar la condición humana y profundizar, hasta las últimas consecuencias el derecho a la rebeldía.

Pasamos entonces de ser utopía, a ser dignidad. Y mientras cabalgaban nuestros sueños desde el agreste sur del país, pasando por el suroccidente colombiano, el Sumapaz y la Sabana, los llanos y el labrar del rio Magdalena, hasta llegar a la costa Caribe, cada universidad iba germinando a nuestro paso la flor de la insumisión y la ruptura. Consignamos junto a Allende que “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”.

Decidimos entonces ser agentes del grito, tener por principio el no callar, y el no ceder ante la injusticia. Nos inscribimos en la generación que se atrevió a romper con la desidia para darle una batalla al despojo y la servidumbre.

La represión siguió y nos metió presos sin poder probar nada: porque aunque en Colombia la lucha por la dignidad es un delito político, la juventud y su ímpetu rehúyen cualquier formalismo y se inscriben dentro del único lugar inexpugnable, incluso para ellos quienes todo lo purgan: nuestra determinación de hierro. Hoy, pese a que Jorge Eliecer, Omar, Carlos y tantos otros continúan presos, los llevamos en cada vuelo de nuestra creatividad, y sabemos que ellos van allí, porque hemos aprendido a trastornar el orden y quitarnos los grilletes, así se nos haga un nudo en la garganta.

Hoy llevamos muchos recuerdos, mucha vida, mucha historia detrás. Tenemos el mismo furor de cuando empezamos a construir federación en un proceso de aprendizaje donde nos formamos en las cátedras de la utopía, la dignidad, la esperanza y la lucha por la vida. Les hemos arrancado el aprendizaje a tantos y tan diversos verdugos que han buscado hacer de la represión una forma natural de existir. Pero no se existe plenamente en un país de muerte, si no se resiste. Y en ese marco insistimos peleando y cabalgando junto a las palabras de Jaime Pardo Leal “De que vale la vida si cuando se tiene parece muerta. La vida es para vivirla, para sentirla, para vibrarla. Eso justifica nuestro paso por la Tierra.”

Llevamos 7 años de lucha por la dignidad y la vida en cada universidad. Forjando a cada paso la organización y la huelga. Peleando por una nueva universidad para un nuevo país, aquella universidad que nace en un estudiantado que siente las líneas de José María Vargas Vila “Nos resistimos a ser parte de una generación a la que le toco vivir mientras la libertad moría”.

La consigna por la segunda y definitiva independencia es labrada en cada grupo, colectivo, y parche federado en cada rincón del país y en cada esquina, donde, así esté prohibido conspirar y soñar, es posible y deseable –como siempre debe serlo-, desobedecer. No hay desobediencia que emane de la indignación, que no tenga toda la potencialidad de converger en el más bello de los estallidos conscientes de la rebeldía. Aquel que hace tambalear gobiernos y llenarlos de temor y estigmatización contra el futuro que se refleja en una juventud para la vida. Hemos sido hogar de la esperanza, y somos también parte de la posibilidad, cada vez más real, de llevar la imaginación al poder.

Cumplimos 7 años en el marco del Encuentro Nacional Programático de una de las apuestas más significativas de la historia del movimiento estudiantil: La construcción unitaria de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil y sus horizontes. Eso nos llena de orgullo por ser participes de la manifestación de la consigna unitaria que enarbolamos desde siempre.

Seguiremos insistiendo y resistiendo, sabiéndonos Quijotes que sienten bajo sus talones el costillar de Rocinante, y avanzan cabalgando sin medir nunca el tamaño de los molinos de viento.
Los retos que hoy nos deparan son muchos. Las dificultades aún mayores. Pero el ímpetu y la determinación para afrontarlos, desbordan por completo cualquier posibilidad de detenernos.
La nueva educación para un nuevo país no tiene reversa.

Éstos 7 años nos han enseñado que podemos hacer de la esperanza el diseño de nuestra historia.

FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS
FEU COLOMBIA
POR UNA EDUCACIÓN PARA LA SEGUNDA Y DEFINITIVA INDEPENDENCIA!
CONSTRUYENDO CAMINOS DE UNIDAD!
7 AÑOS