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Y AHORA QUÉ

El legislativo archivó la iniciativa de reforma a la Ley 30 presentada por el gobierno el pasado 3 de Octubre. Los representantes a la Cámara, acatando la orden impartida por el presidente, la cual fue el resultado de la masiva movilización de los estudiantes universitarios de Colombia, hundieron el proyecto gubernamental.

A todas luces, esto representa, por una parte, el logro de uno de los objetivos trazados por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) en su primer encuentro efectuado el 20 y 21 de Agosto en la Universidad Distrital; por otra, expresa un cambio en el momento político, es decir una variación en las pretensiones inmediatas del gobierno y la clase dirigente del país por mercantilizar la educación superior.

Más allá del logro alcanzado, el nuevo escenario político impone una necesidad manifiesta en el plano nacional: construir un proyecto de ley que reivindique la educación superior como un derecho financiado por el Estado, que redefina, amplíe y salvaguarde la autonomía, y otros elementos ya sugeridos por el programa mínimo de los estudiantes de 2011. En el terreno de la Universidad del Tolima, este nuevo momento convoca a dar algunos pasos para superar la crisis de la universidad.

En esta perspectiva, las acciones del movimiento estudiantil de la UT deben de procurar capitalizar las expresiones de descontento gestadas durante el proceso de lucha en torno a una propuesta metodológica que permita generar unos avances en cuanto a la construcción de una ley alternativa para la educación superior, y –a su vez– posibiliten la elaboración de unos derroteros mínimos que, en el mediano plazo, reorienten el rumbo de la Universidad del Tolima, tanto en los ámbitos administrativos como en los académicos.

Mantener un paro o proyectar otro, atendiendo a lo anterior, podría conducir a un descalabro del movimiento estudiantil, en tanto no sería la herramienta más idónea para avanzar en las exigencias planteadas; por el contario, lo deslegitimaría ante la opinión pública y ante una porción considerable del estudiantado; y, muy probablemente, conduzca a su dispersión imposibilitando lo señalado.

“EL PARO SE LEVANTA SÍ EL LEGISLATIVO HUNDE LA REFORMA”

El anuncio por parte del gobierno de retirar la reforma a la Ley 30 radicada el pasado 3 de Octubre por parte del MEN ante el congreso de la republica, encontró una respuesta contundente de parte de los estudiantes de la Universidad del Tolima.

En el marco de la toma a Bogotá convocada por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), los estudiantes de la UT desarrollaron una jornada de movilización por la calles de Ibagué. Marcha que contó con la participación de aproximadamente 1500 jóvenes y la solidaridad y acompañamiento de un sector de los docentes de primaria y secundaria de Ibagué y algunas filiales de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), entre estas ASONAL-JUDICIAL y la UNEB.

Una vez la movilización arribó al parque Manuel Murillo Toro, los estudiantes manifestaron su descontento con las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos. Afirmaciones sumamente tendenciosas cuyo objetivo es confundir la opinión pública, propiciar la división entre los estudiantes y responsabilizarlos de la posible pérdida del semestre académico.

Ante esto, las declaraciones de los estudiantes fueron claras: aunque el ofrecimiento del presidente de retirar el proyecto de reforma es el resultado de la movilización del estudiantado, no es una prenda de garantía valida, porque hoy por hoy la reforma ya esta radicada ante el congreso y de este depende que siga o no su tramite. Además, puede que el presidente haya manifestado su intención por retirar la iniciativa, pero como no depende solamente de él, sino también de los legisladores. Entonces, puede que los congresistas opten por darle el trámite respectivo al proyecto. Tramite que será aprobado porque la mayoría son de la coalición de gobierno.

Junto a esto, los jóvenes universitarios de la UT hicieron hincapié en mantener el paro hasta que el legislativo realmente hunda el proyecto de reforma a la Ley 30 y la MANE tome una decisión al respecto. Con base en esto, dicen los estudiantes, el espacio más idóneo para levantar el paro en la Universidad del Tolima deberá ser una asamblea general que tome la determinación. Sin embargo, y por ahora, el paro se mantiene.




OTRA MIRADA DE LA REFORMA

Desde hace un mes, el gobierno de Juan Manuel Santos, por medio de su ministerio de educación, inicio una campaña mediática para ganar la opinión pública a favor de la reforma a la Ley 30, para lo cual elaboró y puso a circular un comercial sumamente mentiroso que distorsiona el significado y los alcances de la iniciativa gubernamental.

En aras de contrarrestar esto, el siguiente video pretende poner al descubierto, así como lo han hecho otros, las dimensiones de la reforma planteada por el gobierno.

ENTRE ABRAZOS Y MUCHOS BESOS

Una forma singular de protestar caracterizó la jornada nacional de movilización por el hundimiento de la reforma a la 30.

A nivel nacional, los universitarios desplegaron todo su ingenio para abrazar las universidades e inundar de besos las plazas públicas de las ciudades capitales. Todo con el fin de seguir acertando golpes de opinión contra el proyecto legislativo que pretende formalizar la mercantilización de la educación superior en Colombia.

En Ibagué, epicentro de la movilización universitaria, más de dos mil jóvenes, entre estudiantes de la Universidad del Tolima, algunos de la Universidad de Ibagué y otros del Conservatorio de Música del Tolima, recrearon la orientación formulada por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE): efectuar una jornada nacional de movilización con abrazatón a las universidades y besatón entre los universitarios.

En las afueras de la UT, los estudiantes abrazaron su Alma Mater, luego se desplazaron hasta la gobernación del Tolima, pasando por los lugares más concurridos de la ciudad, y finalizaron con una gran besatón contra la mercantilización y privatización de la educación.

Esta actividad, entre las otras, hace parte del sinsabor generalizado por parte de los estudiantes frente a las intenciones del gobierno de Juan Manuel Santos instituir un nuevo modelo para la educación superior. Modelo cuyo fundamento es convertir la educación en un servicio que se tiene que vender en detrimento de la financiación estatal de la universidad pública.

COMUNICADO A LA OPINIÓN PUBLICA DE MÉDICOS HOSPITAL FEDERICO LLERAS

Los médicos generales que hasta el 30 de septiembre trabajaron en el Hospital Federico Lleras Acosta y ante el silencio cómplice de políticos, medios de comunicación escritos y radiales, los organismos de control y los gremios económicos, decidimos poner en conocimiento de la población afectada la situación crítica del hospital:

  1. Actualmente el hospital no cuenta con los recursos mínimos necesarios para la atención de calidad a los pacientes, sin contar con los medicamentos indispensables, equipos e insumos en general. En la unidad funcional de urgencias del hospital hace turno un solo médico general y ocasionalmente un médico rural sin experiencia, aspecto ilegal y contra la normatividad en un servicio de alta complejidad. La unidad funcional de hospitalización cuenta con un solo médico para cubrir todos los servicios y en el peor de los casos sin ninguno.
  2. El personal de la salud fue reducido en un 35%, dejando personas sin empleo, debiéndoles más de cuatro meses de salario; y planteando una nueva contratación por OPS , en donde el trabajador debe pagar su EPS, ARP y pensiones. (Pagar para trabajar con sueldos atrasados).
  3. Se han cerrado servicios en la sede limonar, por no contar con el personal necesario para la atención de las complicaciones, prolongando tiempos de espera en consulta en servicios de urgencias y poniendo en riesgo la vida de los pacientes.
  4. La situación del hospital refleja una administración funesta. Tal ha sido la indolencia de la junta directiva en cabeza del Gobernador; el Gerente, que en crisis está de vacaciones; y de los entes de control que no han tenido una intervención eficaz, que solucione esta problemática de manera definitiva y peor aún han mal informado a la población de la crisis.

“POBLACIÓN TOLIMENSE RECUERDEN QUE EL HOSPITAL FEDERICO LLERAS ACOSTA ES EL SEGUNDO MAS GRANDE DE COLOMBIA Y EL UNICO TERCER NIVEL PUBLICO DEL TOLIMA, NO PERMITA QUE LO CIERREN. ES NUESTRO, LA LUCHA ES POR UN DERECHO BASICO, LA SALUD”

A ELEVAR LOS NIVELES DE ORGANIZACIÓN Y UNIDAD*

Ante las exitosas manifestaciones contra la reforma a la Ley 30, el gobierno de Juan Manuel Santos, por medio de su ministerio de educación, ha respondido con mentiras y más mentiras; de un lado, ha desplegado una arremetida mediática cuyo propósito es persuadir a la opinión publica destacando las supuestas bondades de la reforma; de otro, ha desmeritado la movilización estudiantil tildándola de subversiva, criminalizándola y saboteándola, como sucedió el pasado 12 de Octubre en la ciudad de Cali.

Sin pretender un triunfalismo, esta respuesta expresa una realidad concreta: la movilización estudiantil ha sido tan certera que el gobierno ha tenido que responder de la manera como lo ha hecho. Sin embargo, no es suficiente. El aliento de la protesta estudiantil no ha alcanzado para doblegar las intenciones de Juan Manuel Santos, puntualmente para que solicite el retiro de la iniciativa de reforma ante la bancada de la unidad nacional. Por lo tanto, es indispensable que el estudiantado mantenga la inactiva política para garantizar el hundimiento de la propuesta gubernamental.

No obstante, esto demanda de tareas futuras contundentes por parte de los estudiantes de cada universidad. La ultima reunión de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), efectuada en la ciudad de Bogota el pasado 15 y 16 de Octubre, señaló la importancia de mantener la sartén por el mango, para lo cual ratifico los objetivos de la movilización y el paro (hundir la reforma y construir una idea de educación distinta a la existente), así como proyectó una agenda de acción tendiente a seguir ganando la opinión pública y ejercer la presión suficiente para que el proyecto no siga su curso en el Congreso de la republica.

En el caso de la Universidad del Tolima, ¿Cómo está el estudiantado para el desarrollo de estas orientaciones? Desafortunadamente, las condiciones no son las mejores. Aunque en cada programa se han perfilado nuevos liderazgos, el movimiento estudiantil aún carece de un referente que las cohesione, las ponga a marcha alrededor de un sólo ritmo y las encause en función de los objetivos y tareas de la MANE.

Si bien, la iniciativa constituyente se perfila como una propuesta para incubar una idea distinta de educación, por el momento no ha logrado constituirse en el referente de unidad y coordinación de los estudiantes de la Universidad del Tolima, específicamente porque, más que una organización, es un proceso en y de construcción de los fundamentos de una nueva universidad.

Por su parte, la MANE existente en la universidad tampoco ha logrado reunir todos los esfuerzos del estudiantado. La focalización del trabajo en los programas junto a la resistencia de algunos sectores por dotar al movimiento estudiantil de un organismo de coordinación y dirección, ha impedido avanzar en la articulación de todas las iniciativas de los jóvenes universitarios.

Pese a estas deficiencias, los liderazgos y expresiones organizativas en cada programa representan un avance fundamental para el movimiento estudiantil y la actual movilización. Hoy el problema no es la ausencia de estudiantes interesados en luchar, sino la falta de un referente que los articule a todos y cada uno. Por lo tanto, es indispensable que el movimiento de la UT se dote de un organismo de coordinación capaz desarrollar la dinámica nacional de movilización, y encausar a cada programa en la dinámica de resistencia y la lucha.

Concretamente el paro y en general la movilización por el hundimiento de la reforma a la Ley 30 demandan de unos niveles de organización y unidad capaces de mantener la iniciativa. Hoy por hoy el estudiantado no puede darse el lujo de perderla, por el contrario debe repuntar hasta logra su cometido; y la mejor forma de hacerlo es estructurando un referente de unidad y coordinación para que oriente la dinámica de movilización, le otorgue rigurosidad al paro y catapulte la movilización.

* Propuesta de la Agencia Estudiantil de Prensa

MANE: A MANTENER LA INICIATIVA POLÍTICA

Después de las exitosas jornadas de movilización desarrolladas en casi todo el país y protagonizadas por los jóvenes universitarios, el estudiantado volvió a reunirse, en la asamblea nacional de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE), para especificar el rumbo inmediato del movimiento universitario.

Durante los días 15 y 16 de Octubre, representantes, voceros e integrantes de las diferentes expresiones organizativas de los estudiantes universitarios de Colombia se dieron cita, en la ciudad de Bogotá, con el fin de trazar una nueva táctica de lucha capaz de enfrentar el proyecto de reforma a la Ley 30 impulsado por el gobierno y posicionar un nuevo proyecto para la educación superior que, fundamentalmente, la reivindique como derecho y no como un servicio.

Para poder avanzar en esto, el espacio caracterizó la actual coyuntura como un momento de amplia movilización universitaria en contra del proyecto de reforma impulsado por el Ministerio de Educación Nacional (MEN). Movilización que ha dotado al movimiento estudiantil de una capacidad política nunca antes vista, y que ha permitido que hoy por hoy sea el gobierno quien tenga que arremeter contra los planteamientos de los estudiantes, bien sea por medio de propagandas engañosas, alocuciones falaces o a través de la persecución, criminalización, judicialización o asesinato de los mismos estudiantes.

Respecto a este ultimo aspecto, los casi 1000 participantes repudiaron la detención de Jorge Eliécer Gaitán, estudiante de la USCO e integrante del comité ejecutivo de la FEU-Colombia, Camilo Escudero y Omar Marin, estudiantes de la universidad de la Amazonía, y el reciente asesinato de un estudiante en Cali. Asesinato presentado por los medios masivos de comunicación como fruto de la manipulación irresponsable de explosivos y no como el producto de un artefacto posiblemente lanzado desde el exterior de la marcha para sabotearla.

Basados en la caracterización anterior, los estudiantes consideraron oportuno mantener la iniciativa política, para lo cual ratificaron los objetivos de la movilización y específicamente los del paro estudiantil: hundir el proyecto de reforma a la Ley 30 y avanzar en la construcción de un proyecto de educación superior radicalmente diferente al que pretende posicionar el gobierno y al que actualmente existe.

En este marco, la reunión no consideró viable impulsar pliegos de peticiones porque desviarían los objetivos de la movilización, aunque respeta las dinámicas que han logrado gestarse a partir de estos; además, porque la propuesta de reforma promovida por el gobierno no es un ajuste parcial para la educación superior, sino una reforma sustancial que pretende legitimarla como un servicio y desconocerla como un derecho. En este sentido, el espacio validó la necesidad de encarar frontalmente la iniciativa del gobierno exigiendo su hundimiento por parte de los legisladores colombianos.

De igual forma, y con el fin de mantener la iniciativa política, las conclusiones del evento instaron al movimiento estudiantil universitario a construir una nueva educación superior. Por esto, en el marco del paro, los estudiantes en cada universidad deberán avanzar en la construcción de algunos insumos que posibiliten una exposición de motivos para comenzar a construir una nueva legislación educativa.

Simultáneamente, los universitarios también deberán desarrollar variadas jornadas de movilización semanal con el fin de seguir generando golpes de opinión, y allanar el camino hacia una gran marcha nacional. Marcha que, tal y como lo planteó el encuentro de la MANE, deberá coincidir con los debates legislativos del proyecto de reforma.

Todo lo anterior se inscribe dentro de la necesidad de mantener la iniciativa política, salirle al paso a un proyecto neoliberal para la educación y potenciar la movilización callejera por una nueva universidad.

La constituyente de la UT

En la reunión de la MANE sonó la constituyente de la Universidad del Tolima. Algunos promotores de esta iniciativa se hicieron presentes para impulsarla a nivel nacional como el espacio desde el cual se puede ejercer la resistencia a la política educativa del actual gobierno y reconstituir los cimientos de la educación superior colombiana.

Sin anular la valía de esta propuesta, el evento consideró que la constituyente en este momento no es el espacio más idóneo para mantener la iniciativa política del estudiantado, ya que desviaría el horizonte de la lucha y de paso los esfuerzos de quienes la están encarnando; sin embargo, puede constituir en un escenario nacional a fututo para cristalizar una nueva Ley de educación superior y materializar el anhelo de una nueva educación.

LA REFORMA A LA LEY 30 (PARTE II): NO COMA CUENTO

Los estudiantes universitarios, hoy por hoy protagonistas de variadas protestas y paros en las diferentes universidades del país, han dicho que el proyecto de reforma a la Ley 30 es lesivo para la universidad pública y la educación superior colombiana:

“El articulado contenido en dicho proyecto va en contravía de la pelan financiación estatal de la universidades, no garantiza el ejercicio real de la democracia y la autonomía, entiende la calidad básicamente como competitividad en el mercado laboral, no garantiza la cobertura total de la juventud excluida y marginada del sistema educativo y además se construyó sin la participación de la comunidad universitaria y la sociedad colombiana en general”, expresan los jóvenes organizados en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE).

Sin embargo, el gobierno y la ministra de educación, María Fernanda Campo, han manifestado lo contrario. Concretamente, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) ha reiterado que la reforma no mercantilizará la educación superior porque no la concibe como una mercancía sino como un derecho, no conllevará a la privatización de las universidades públicas del país porque no las convierte en instituciones privadas, no implicará el aumento de las matriculas porque no incluye ninguna disposición que justifique su aumento, y no subordinará la autonomía de la universidades porque, por ejemplo, vela que “sus programas sean pertinentes y de calidad”.

Una mercancía más

Contrario a lo manifestado por el ministerio, la reforma a la Ley 30 sí mercantilizará la educación superior, es decir la convertirá en un servicio que se vende y se compra. Debido a que los aportes contemplados por la reforma son insignificantes para procurar el funcionamiento total e idóneo de las universidades públicas, entonces las universidades tendrán que vender algo para subsistir. Por esto, mientras el Estado financiará a unos pocos con escasos recursos, garantizará que otros tengan que pagar, bien sea poco o mucho, por acceder a la universidad.

Más privatización

De igual modo, la iniciativa gubernamental conducirá a la privatización de la universidad pública, pero no convirtiendo propiamente las actuales universidades en instituciones privadas. Por el contrario, la reforma sugiere otro mecanismo para la privatización ya aplicado desde 1992: involucrar a la misma universidad y sus beneficiarios en la generación de los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las universidades. En otras palabras, y debido a que los dineros destinados por el Estado no alcanzarán, las universidades y sus estudiantes deberán poner de su parte para financiar la educación. De esta manera, la privatización se expresará en la medida en que las universidades dejarán de ser financiadas totalmente por el Estado y continuarán autofinanciándose.

Las matriculas

Ligado a lo anterior, las matriculas desempeñarán un papel crucial por cuanto garantizarán una porción considerable del presupuesto de funcionamiento de las universidades. Es falso lo planteado por el ministerio ya que las matriculas podrán incrementarse por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por petición de las mismas universidades, es decir podrán aumentar más de lo que anualmente crecen los costos de la canasta familiar. Y como las universidades estarán en crisis porque los recursos provenientes del Estado no serán los suficientes para financiar toda la institución, entonces las matriculas tendrán que aumentar más de lo normal.

Una autonomía de papel

Finalmente, la supuesta autonomía de la que habla el proyecto de reforma también es una mentira. Se supone que la autonomía universitaria permite, entre otras cosas, establecer el tipo de programas académicos que cada universidad ofrecerá, sus contenidos y mecanismos de evaluación. Sin embargo, cuando el ministerio insiste en que las universidades son autónomas para impulsar programas pertinentes y de calidad, la reforma está limitando la autonomía. Y la limita porque los programas pertinentes y de calidad son los que el mercado laboral demanda y no los que la comunidad universitaria quiere.

Un gato por liebre

Como es apreciable, el gobierno, por medio de su ministerio de educación, pretende generar cambios sustanciales en la educación superior y la universidad pública para continuar desprendiéndose de su responsabilidad social; todo con el fin de dejar en manos de la empresa privada y el bolsillo de quienes puedan pagar la educación de las nuevas generaciones.